Atrás Caso de Éxito - 10/03/2021

CARVIMSA 22 años empacando sentimientos

Cartones Villa Marina S.A. (CARVIMSA), llega a su vigésimo segundo aniversario apostando al desarrollo de su gente para provechar las oportunidades de crecimiento

Jason Alvarado Rodríguez / prensa@revistacorrugando.com 

El 15 de marzo de 2020, se anunció en Perú la medida de “aislamiento social obligatorio” ante el COVID-19. El día siguiente, Santiago Reyna, CEO de CARVIMSA iniciaba la visita a todas las plantas de la empresa, que desde entonces se han mantenido en operación. 

La razón, en las propias palabras de Reyna, es que “el líder de una organización no tiene que brillar con luz propia, si no iluminar el camino de los demás. Cuando inició la cuarentana, empezamos a afrontar una situación muy dura; todos entramos en un nivel de angustia alto y por eso desde ese día hasta hoy, he estado a todas las plantas, yo no puedo decirle a mis colaboradores que hagan cosas que yo no hago”.

Este es el nivel de compromiso y trabajo en CARVIMSA, que acumula una trayectoria de 22 años y donde necesariamente hay que resaltar el liderazgo positivo que su CEO ejerce y los valores que de él trascienden a la organización.

Durante este tiempo, CARVIMSA pasó de ser una planta que vendía entre 50 y 100 toneladas de producto, a tener dos plantas en Lima, una en Villa El Salvador y otra en Huachipa; además a tener presencia en Piura, Chiclayo, Trujillo, Chimbote, Ica y Arequipa, con ventas de producto que ascienden a las 13 mil toneladas. 

Ruta de éxito

Las claves del éxito: objetivos claros, humildad y disciplina, así lo asegura Reyna. En el año 2001, tres años luego de iniciar operaciones, se hizo la inversión para la primera corrugadora que llegó desde Ecuador. “Así dimos un salto cualitativo, como pasar de una manejar una moto a un Ferrari, en esto tiene que ver mucho el Grupo COMECA al cual pertenecemos”.

En el año 2009 se realizó otra importante inversión para adquirir un molino papel y entre los años 2016 -2017 entraron en la fabricación de tubos y esquineros de papel que completan las tres unidades de negocio que actualmente ofrece CARVIMSA.

Lo que les da a hoy en un balance de su crecimiento y producción que amerita que se vea con positivismo los próximos años y las oportunidades de nuevas inversiones.

Compromiso ambiental y soluciones integrales

“Ninguna empresa puede ser sostenible si no cumple con el respeto al medio ambiente y el respeto a la responsabilidad social, por eso partimos de esos principios. Somos la única empresa del país que ostenta la certificación ISO 14000 y una certificación de compensación de nuestra huella de carbono. Nuestra operación se basa en los principios de la economía circular”, expresó el CEO de CARVIMSA, Santiago Reyna.

Aunado a este compromiso ambiental, los principios de responsabilidad social también están muy arraigados. “Tenemos claro lo que queremos hacer a futuro; servir, desarrollar y sentir lo que el cliente necesita, pero de una manera directa, en el día a día, en la cancha”, manifestó.

Esta visión y filosofía trasciende a los más de 800 colaboradores con que cuenta actualmente CARVIMSA. En medio de la coyuntura actual, la resiliencia y la capacidad del peruano para adecuarse rápidamente a las situaciones han sido claves para continuar por la senda del crecimiento.

Un ejemplo de esta tenacidad, fue la reciente instalación de una impresora a cinco tintas, por parte de un equipo técnico interno, debido a que, por las restricciones de viaje, los técnicos extranjeros de los fabricantes no lograron llegar a Perú para instalar el equipo.

“Es la primera máquina en su categoría que se instala sin la presencia de los técnicos extranjeros o fabricantes, esto destaca la calidad de mi personal que logró que la impresora iniciara a funcionar desde el sexto día que pisó la planta. Demostramos el espíritu es ese trabajo en equipo, comunicación y pasión por hacer la cosas”, asegura Reyna.

El año 2020 fue retador para CARVIMSA, pero aún así fue un buen año para la empresa “porque aprovechamos las oportunidades, supimos estar, no paramos ni un solo día en esta pandemia, colaboramos hasta con el estado peruano donando ataúdes de cartones. El agradecimiento y el aporte la empresa es lo que nos genera este sentimiento de querer hacer más”, agregó. 

Hacia adelante la consigna sigue siendo el trabajo duro, para aprovechar todas la oportunidades que se presenten y preparar a sus colaboradores para que estén listos, “esperamos que este sea un año mejor que el anterior, porque hay oportunidades, hay clientes que nos ven como una nueva alternativa por la seriedad con que enfrentamos la situación”, concluye don Santiago con ilusión y optimismo.